Propuesta


¿Por qué
Continuidad?


Creemos que el judaísmo y el catolicismo están en perfecta continuidad. El Catolicismo es el judaísmo post-mesiánico y un judío que entra en la Iglesia Católica no deja de ser judío, sino que lleva a su plenitud esa identidad judía .
Estas dos “religiones” son la perfecta comunión, son una continuidad, no un corte, una “completud“,
una perfecta y compatible unión.

Un judío que reconoce a Jesús como el Mesías judío nunca deja sus raíces judías ni sus tradiciones de lado.

El judaísmo es la promesa de Dios hacia el pueblo de Israel acerca del envío del Mesías, y el Catolicismo celebra el cumplimiento de esa promesa que fue cumplida por Dios. Es la continuidad del judaísmo.
Por lo tanto, como dice Rosalind Moss “Hacerse católico es lo más judío que puede hacer un judío“.

Ser católico es creer que Jesús es el Mesías que por tantos años esperó el judaísmo. Por lo tanto, un judío que abraza el catolicismo entendiendo esto, jamás se convierte. No deja nada atrás, ni cambia nada, sino todo lo contrario. Más comprende su judaísmo, lo admira y se enorgullece de ser parte del pueblo que Dios eligió para traer la salvación al mundo entero.

Ser Judío Católico es completar el judaísmo, añadirle una parte, sin extraer ni cambiar “ni un punto ni una coma” de lo anterior. Un judío que ingresa a la Iglesia Católica no se convierte, no deja de ser judío, sino que completa su judaísmo, lo lleva a su plenitud.

Fte: JudiayCatolica.com


¿Se puede ser judío y
católico a la vez?


La respuesta es sí. No importa de donde venga la pregunta. Ahora, la explicación es diferente desde el punto de vista de quien lo pregunte.

Un católico que conoce las raíces de sus creencias, lo entiende perfectamente y jamás podría verlo como una contradicción.
El judaísmo es la promesa de Dios a un pueblo, y el catolicismo es quien abraza y celebra el cumplimiento de esta promesa: que es el envío del Mesías anunciado por los profetas de Israel.

El catolicismo no contradice las leyes judías. Jesús mismo dijo “No piensen que vine para abolir la Ley o los
Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.” (Mt. 5.17), a llenarlas de sentido, a iluminarlas.

Desde el punto de vista católico, es imprescindible conocer la historia del pueblo de Israel y el Antiguo Testamento.
San Jerónimo, comentando el libro de Isaías dijo “Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo”. Y no es casual que lo dijo comentando lecturas del Antiguo Testamento.

La figura de Jesús pierde su sentido completo si no conocemos su identidad, sus raíces. Sin entender el judaísmo,
Jesús puede parecer sólo un gran maestro, un sabio y hasta reducirse a una figura mitológica. Pero conociendo en profundidad sus huellas “desde el principio”, toma una dimensión fascinante y la verdadera; que ES Dios.

Ahora bien, desde el punto de vista judío “tradicional”, Jesús no fue el Mesías esperado. De modo que creer que él es
el enviado de Dios, y a la vez es Dios, es de algún modo una blasfemia. Por lo tanto para ellos sí se oponen estas dos dimensiones de la fe.



Fte: https://judiaycatolica.com/se-puede-ser-judio-y-catolico-la-vez/